
Hoy denunciamos que somos discriminados, que cuando somos agredidos no se nos presta la misma atención que a otros ciudadanos”, dice Leonardo Sánchez, director de Amigos Siempre Amigos (ASA).
Riamny Méndez/Clave Digital
miércoles, 3 de febrero de 2010, 01:07 p.m.
SANTO DOMINGO/República Dominicana-Transexuales, trabajadoras sexuales y consumidores de drogas citaron al jefe de la Policía, Rafael Guillermo Guzmán Fermín, al procurador general Radhamés Jiménez Peña y a las autoridades de salud a un encuentro -que se realizará este jueves- para analizar los problemas de derechos humanos, discriminación y VIH-Sida en el país.
Sentada en la mesa principal, Shakira Reyes, una mujer transexual, destaca que a ella y a sus compañeras, los médicos las discriminan y que la Policía no ha asimilado que son ciudadanas y tienen derechos.
Minorías sexuales dicen que hay discriminación
Linda Valdez Zambrano/Clave Digital
“Es difícil ser tan invisible para unos y tan visibles para otros”, enfatiza, y destaca que con un ambiente tan hostil es difícil que ella y sus amigas puedan acceder a los servicios públicos de prevención y atención para enfrentar el VIH-Sida, que entre las personas transexuales alcanza una prevalencia de un 34% de acuerdo con datos oficiales. Entre la población general la prevalencia es de 0.8%
John Waters García, del Centro de Orientación e Investigación Integral (COIN), destaca que la discriminación social de los ciudadanos en general y de las autoridades en particular contribuye a que estos grupos se aíslen, y por tanto se mantengan al margen de las estrategias de prevención del VIH. Piensa que el tema no puede verse sólo desde el punto de vista de la atención a la salud. “A veces es sobre todo un tema de derechos humanos”, dice García.
La preocupación de José Eró Estrella, activista de la asociación Civil Este Amor, que trabaja en la región Este, también habla de los niveles de intolerancia que contribuyen con la exclusión. Cuenta que en noviembre de 2009 un grupo de personas de diferentes denominaciones religiosas organizó una marcha contra los homosexuales y transexuales en La Romana.
“¿Si Dios es amor, qué clase de amor es el que sienten estos grupos por las personas transexuales?”, se pregunta Eró Estrella. Callados por tanto tiempo, los activistas de las minorías sexuales no desaprovechan la ocasión de manifestar sus quejas y sus aspiraciones. Casi al final de la rueda de prensa, realizada en el Hotel Lina, vuelven a reiterar su petición a las autoridades.
“Queremos que el jefe de la Policía se reúna con nosotros mañana. Hoy denunciamos que somos discriminados, que cuando somos agredidos no se nos presta la misma atención que a otros ciudadanos, mañana vamos a hablar de propuestas”, dice Leonardo Sánchez, director ejecutivo de Amigos Siempre Amigos (ASA), una asociación que promueve los derechos de los homosexuales.
Sánchez enfatiza que entre los hombres que tienen sexo con otros hombres la prevalencia es de 6.10%, pero más hincapié hace en la exclusión sistemática de las minorías sexuales de las escuelas, el trabajo y en el acoso que sufren sólo por ser diferentes.
Nino Castro, quien hace activismo a favor de las personas en prisión, sufrió anoche un ejemplo del acoso que sufre el que es percibido como distinto. Con sus trenzas al estilo jamaiquino y su piel negra, fue confundido con un haitiano cuando arribó ayer al aeropuerto Las Américas. Dice que unos policías quisieron extorsionarlo y a pesar de que era la víctima, las miradas inquisidoras recaían sobre él.
Riamny Méndez/Clave Digital
miércoles, 3 de febrero de 2010, 01:07 p.m.
SANTO DOMINGO/República Dominicana-Transexuales, trabajadoras sexuales y consumidores de drogas citaron al jefe de la Policía, Rafael Guillermo Guzmán Fermín, al procurador general Radhamés Jiménez Peña y a las autoridades de salud a un encuentro -que se realizará este jueves- para analizar los problemas de derechos humanos, discriminación y VIH-Sida en el país.
Sentada en la mesa principal, Shakira Reyes, una mujer transexual, destaca que a ella y a sus compañeras, los médicos las discriminan y que la Policía no ha asimilado que son ciudadanas y tienen derechos.
Minorías sexuales dicen que hay discriminación
Linda Valdez Zambrano/Clave Digital
“Es difícil ser tan invisible para unos y tan visibles para otros”, enfatiza, y destaca que con un ambiente tan hostil es difícil que ella y sus amigas puedan acceder a los servicios públicos de prevención y atención para enfrentar el VIH-Sida, que entre las personas transexuales alcanza una prevalencia de un 34% de acuerdo con datos oficiales. Entre la población general la prevalencia es de 0.8%
John Waters García, del Centro de Orientación e Investigación Integral (COIN), destaca que la discriminación social de los ciudadanos en general y de las autoridades en particular contribuye a que estos grupos se aíslen, y por tanto se mantengan al margen de las estrategias de prevención del VIH. Piensa que el tema no puede verse sólo desde el punto de vista de la atención a la salud. “A veces es sobre todo un tema de derechos humanos”, dice García.
La preocupación de José Eró Estrella, activista de la asociación Civil Este Amor, que trabaja en la región Este, también habla de los niveles de intolerancia que contribuyen con la exclusión. Cuenta que en noviembre de 2009 un grupo de personas de diferentes denominaciones religiosas organizó una marcha contra los homosexuales y transexuales en La Romana.
“¿Si Dios es amor, qué clase de amor es el que sienten estos grupos por las personas transexuales?”, se pregunta Eró Estrella. Callados por tanto tiempo, los activistas de las minorías sexuales no desaprovechan la ocasión de manifestar sus quejas y sus aspiraciones. Casi al final de la rueda de prensa, realizada en el Hotel Lina, vuelven a reiterar su petición a las autoridades.
“Queremos que el jefe de la Policía se reúna con nosotros mañana. Hoy denunciamos que somos discriminados, que cuando somos agredidos no se nos presta la misma atención que a otros ciudadanos, mañana vamos a hablar de propuestas”, dice Leonardo Sánchez, director ejecutivo de Amigos Siempre Amigos (ASA), una asociación que promueve los derechos de los homosexuales.
Sánchez enfatiza que entre los hombres que tienen sexo con otros hombres la prevalencia es de 6.10%, pero más hincapié hace en la exclusión sistemática de las minorías sexuales de las escuelas, el trabajo y en el acoso que sufren sólo por ser diferentes.
Nino Castro, quien hace activismo a favor de las personas en prisión, sufrió anoche un ejemplo del acoso que sufre el que es percibido como distinto. Con sus trenzas al estilo jamaiquino y su piel negra, fue confundido con un haitiano cuando arribó ayer al aeropuerto Las Américas. Dice que unos policías quisieron extorsionarlo y a pesar de que era la víctima, las miradas inquisidoras recaían sobre él.
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