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| James W. Brewster Embajador de los EEUU en RD. |
Por: Jovanny Espino
Activista Gay Independiente y Miembro de La Coalición de Activismo LGBT Dominicano.
Activista Gay Independiente y Miembro de La Coalición de Activismo LGBT Dominicano.
Santo Domingo, Republica Dominicana
10 Marzo 2016
Desde que se dio a conocer, que a travez el gobierno de Barak Obama, estaríamos recibiendo en el país a un embajador Gay y su esposo, los comentarios homofóbicos y descalificatorios no dejaron de aparecer. De hecho una semana antes de su llega, y conocida por todos y todas su designación, sectores religiosos católicos y protestantes manifestaron su repudio al Señor Brewster. fue tan así que la iglesia evangélica convocó a un martes negro contra él. Un puro acto de discriminación, homofobia y de pleno desconocimiento de los Derechos Humanos.
Muchos parecen desconocer que la Homo/lesbo/bi/trasnfobia impide el respeto hacia los derechos básicos de las personas LGBT y es una violación a los derechos humanos, provocando también efectos negativos sobre la productividad y el crecimiento económico, a la vez que genera desigualdades socioeconómicas, impidiendo la disminución de la pobreza y perjudicando la cohesión social y la solidaridad.
La discriminación significa por sí misma, una exclusión.
Para quienes aun creen que la discriminación hacia las personas LGBT no existe, aquí les dejo este dato. El Informe de Derechos Humanos en la República Dominicana – 2010, plantea que el trato a las lesbianas, los homosexuales, bisexuales y transgénero (La Comunidad LGBT) osciló entre una ambivalente tolerancia a una homofobia acérrima. Aunque ninguna ley criminaliza la homosexualidad, los miembros de la comunidad LGBT continuaron siendo discriminados en todos los sectores de la sociedad, incluyendo los servicios de salud, la educación, y el trabajo, ya que ninguna ley protege a las personas de la discriminación basada en la orientación sexual o la identidad de género. Las personas transgenero particularmente corren el riesgo de ser víctimas de violencia.
Los datos de la Segunda Encuesta de Vigilancia de Comportamiento con Vinculación Serológica en poblaciones claves del 2012, revela que:
Entre un 12% y 56.3% de los gays, trans, y otros hombres que tienen sexo con hombres declaran haber sido rechazados por su condición, en el ámbito laboral.
La constitución de la República Dominicana, en su artículo 5, Fundamento de la Constitución, destaca que la constitución se fundamentada en el respeto a la dignidad humana y en la indisoluble unidad de la nación, patria común de todos los dominicanos y dominicanas.
Aunque aparentemente algunos/as lo olvidan, las personas LGBT, en la República Dominicana, vivimos en un marco de derechos y libertades donde nos podemos expresar tal y como somos, sin miedo a que se nos coarte. En eso se basa el Estado Social y Democrático de Derecho con una Constitución garantista de derechos y libertades tal y como lo es nuestra Constitución; la cual reza que todos/as somos iguales y que merecemos un trato igualitario.
Cual Ha sido el pecado de James Brewster? no es la agenda LGBT (agenda que nadie conoce), su pecado ha sido plantear sus posiciones en torno a la corrupción, la impunidad y decirlo públicamente. Eso ha dolido a todos y todas quienes se benefician de la corrupción imperante en este país. Su pecado ha sido ser abiertamente gay, abiertamente defensor de derechos humanos (aunque no hace ese trabajo en el país) y estar casado con un hombre, todo lo anterior ha generado discriminación y de alguna forma hasta exclusión, pues recuerden que hay espacios, como en la iglesia católica, en donde no ha podido participar de algunas reuniones con su esposo, aunque si todos/as los/as demás embajadores/as si han podido ir con sus esposas y esposos.
Todo lo que James Brewster pueda decir de las situaciones que atravesamos las personas LGBT en materia de violación de Derechos Humanos, de discriminación, de odio hacia nosotros/as, ya ha sido manifestado en múltiples ocasiones por las y los representantes de los movimientos LGBT dominicanos, activistas independientes y personas de la sociedad civil en general y organismos y/o organizaciones internacionales. Recordemos que este movimiento no inicia con la llegada del embajador al país.
Porque el silencio de los/as políticos/as dominicanos/as? sencillo. Estos solo piensan en votos y en seguir repartiéndose el pastel, pues los principales partidos dominicanos todos representan un mismo grupo social y todos quieren ir al gobierno a saquearlo. Ya esto es viejo; sin embargo es preocupante que en un país democrático, ningún político haya pensado por un momento tocar estos temas que afectan a parte de ciudadanos, que somos las personas LGBT, han olvidado que se debe legislar para todos y todas y no en detrimento de un grupo. Solo Minou Tavarez Mirabal se ha referido a este tema y solo en el Partido Opción Democrática, que ella representa, hay capitulo LGBT.
Y dónde quedan los/as políticos/as LGBT dominicanos? Los/as políticos/as LGBT dominicano/a, hasta el día de hoy, no han realizado ningún tipo de comentarios con respecto a los comentarios homofóbicos hacia el embajador; tampoco se pronunciaron antes los comentarios homofóbicos realizados por Luis Abinader.
No tienen una posición clara en relación a qué demandamos las personas LGBT, o si la tienen? Pues si no los escuchamos, no sabemos qué piensan en torno a estos temas que tienen que ver mucho con la comunidad LGBT dominicana, aunque los ataques estén dirigidos de forma directa al embajador y su agenda, señores estamos hablando de derechos humanos, de discriminación, de exclusión, que son temas por los cuales hemos luchado, son los temas que aparecen en cada foro, investigación, etc. En torno a la discriminación que recibimos,
Pero si esos son los pecados de Brewster, los pecados de nosotros/as las personas LGBT en este país, aun son peores, pues los pecados de nosotros/as casi todos se mueven en torno a la poca acción que emprendemos o en torno a ninguna acción. Ante toda esta ola de odio hacia las personas LGBT no nos hemos atrevido a sentarnos, discutir, conversar, y decir que es lo que queremos hacer o si simplemente no queremos hacer nada. Debemos definir si somos activistas de escritorio, si vamos a sentarnos de brazos cruzados y ya. Debemos en esta coyuntura definir una posición como personas LGBT y no quedarnos con inertes, lo único inevitable es el cambio.
Pero si esos son los pecados de Brewster, los pecados de nosotros/as las personas LGBT en este país, aun son peores, pues los pecados de nosotros/as casi todos se mueven en torno a la poca acción que emprendemos o en torno a ninguna acción. Ante toda esta ola de odio hacia las personas LGBT no nos hemos atrevido a sentarnos, discutir, conversar, y decir que es lo que queremos hacer o si simplemente no queremos hacer nada. Debemos definir si somos activistas de escritorio, si vamos a sentarnos de brazos cruzados y ya. Debemos en esta coyuntura definir una posición como personas LGBT y no quedarnos con inertes, lo único inevitable es el cambio.
