Cambiar de género masculino a femenino físicamente, o volverte una mujer transgénero, representa un proceso único y personal. No existe una manera “correcta o “incorrecta” de cambiar de género a nivel físico. Algunas mujeres transgénero pueden decidir someterse a una cirugía de cambio de sexo, mientras que otras pueden considerar que basta con someterse a una terapia hormonal sustitutoria. Sea cual sea el alcance del proceso de transición, siempre es largo, costoso y conlleva riesgos. Sin embargo, ¡los resultados pueden ser gratificantes! Ten paciencia y pasa tiempo con amigos y familiares que te brinden su apoyo.
Parte 1 de 5:
Prepararte para la transición
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1Reflexiona sobre la decisión de cambiar de género. Reconocer que eres transgénero (una persona que no se siente identificada con su sexo y género originales) no es lo mismo que comprometerse con una vida de transexual (una persona que ha cambiado de sexo o desea hacerlo mediante una intervención quirúrgica y un tratamiento).[1]El cambio de género es un proceso costoso e irreversible que conlleva riesgos y requiere tiempo. Tómate un tiempo para reflexionar sobre tu decisión antes buscar un tratamiento. Escribe en un diario todos los días. Conversa sobre el proceso con un amigo cercano de confianza o con miembros de un grupo de ayuda.[2]
- Si en tu localidad no existe un grupo de ayuda para transgéneros, únete a uno en Internet.
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2Investiga. Lee y aprende todo lo que puedas acerca del proceso de cambio de género. Investiga sobre los beneficios, los riesgos y el costo de este proceso. Averigua cuáles son los diferentes procedimientos, prepárate para luchar contra la discriminación y calcula la cantidad de dinero que necesitarás para completar tu cambio de género. Puedes obtener recursos en muchos lugares y a través de medios diferentes. Navega en Internet para obtener información. Cuando realices la búsqueda, emplea palabras clave como “LGBTQ”, “cambio de hombre a mujer” o “transgénero”. Acude a la biblioteca local para buscar libros y revistas, y busca por temas en su catálogo. Los miembros de tu grupo de ayuda también podrían brindarte excelentes sugerencias. ¡Empléalos como recursos![3]
- Cada cambio de género es único y específico para cada persona. Es probable que no necesites someterte a una terapia de depilación exhaustiva o quizá quieras decidir someterte a un implante de senos luego de una terapia hormonal sustitutoria. Es probable que no quieras someterte a todos los procedimientos médicos. Sin embargo, es vital que investigues sobre el proceso en su totalidad. Estos conocimientos serán de utilidad para tomar una decisión informada.[4]
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3Revélale tu orientación sexual a las personas que formen parte de tu sistema de apoyo. ¡Puedes sentirte estresado mientras decides si vas a revelárselo a tus familiares y amigos, y al elegir el momento y el lugar en los que lo harás! Así como el cambio de género, revelar la orientación sexual es algo único para cada persona. ¡El método que emplees para hacerlo debe ser el adecuado para ti! Si te parece más cómodo revelarlo a cada persona de manera individual, hazlo de esa forma; si prefieres contárselo a todos al mismo tiempo, reúnete con tus amigos cercanos y familiares. Contárselo a cada una de las personas que conozcas no es algo primordial. Sé sincero con las personas más cercanas a ti. Cuéntales tu historia, pídeles que te apoyen y dales espacio y tiempo para que asimilen las noticias.[5]
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4Inicia las conversaciones con tu compañía de seguros y empieza a ahorrar dinero. Cambiar de género te costará muchísimo dinero. Algunos seguros cubren ciertas partes del proceso, pero nunca en su totalidad. Consulta a la compañía de seguros para determinar si tu seguro cubrirá la terapia, la terapia hormonal sustitutoria, la depilación, el implante de senos o la vaginoplastia. Si no cuentas con un seguro o el que tienes no incluye los tratamientos y procedimientos, ¡no te preocupes! Conversa con un amigo experto en finanzas para calcular un monto aproximado y elaborar un plan de ahorros. Luego de calcular un monto aproximado, empieza a ahorrar dinero para cubrir los gastos adicionales.[6]
- Una vaginoplastia cuesta aproximadamente $20.000. El costo de la depilación láser puede oscilar entre los $25 y los $150 por hora.[7] El costo de la terapia hormonal sustitutoria oscila entre los $5 y los $85 por mes, y tendrás que someterte a este tratamiento por el resto de tu vida.[8]
- Por lo general, la situación económica determina la duración del proceso de cambio de género.[9]


